Un profesional inmobiliario tiene el conocimiento y experiencia para darle toda la asesoría necesaria en la realización de operaciones inmobiliarias. El mejor que nadie le podrá asesorar respecto a las implicaciones legales.
Recomendaciones para comprar una casa
Adquirir un inmueble tiene implicaciones legales que no podemos dejar de lado y que conviene conocer por nuestra propia seguridad para evitar ser víctimas de fraudes, engaños o simplemente encontrarnos frente a una situación en la que no sepamos cómo actuar. A continuación le ofrecemos una guía con el fin de asesorarle respecto a algunos conceptos legales que debe tener presentes al comprar propiedades.
El Código Civil es el que regula este tipo de operaciones aunque cada estado de la República Mexicana cuenta con su propio código, por lo que se debe recurrir al del estado en el que se encuentre el inmueble para saber con certeza los lineamientos que regirán la compra. En la escritura pública de compra constarán las características de la adquisición del inmueble, sin embargo, es muy importante tener conocimiento de tales situaciones a fin de dar seguimiento a la operación y vigilar nuestros intereses.
Es imprescindible no firmar ningún documento si no conocemos la situación legal de la propiedad de la cual seremos dueños para lo cual es necesario:
Revisar la situación del inmueble en el Registro Público de la Propiedad. Este trámite nos permite conocer quién es el dueño actual y si dicho inmueble tiene gravámenes o derechos reales. Si vas a comprar a través de una empresa inmobiliaria este tramite puede ser asesorado por el vendedor. Por eso esto es lo más recomendable. Si compras por TRATO DIRECTO corres el riesgo de no tener conocimiento sobre esto y verte involucrado en un problema legal.
Es obligación del vendedor darnos a conocer los gravámenes o cargas que pesan sobre nuestra posible compra para darnos la oportunidad de decidir si adquirimos o no el inmueble y dejar en claro las circunstancias en las que se encontraría nuestro derecho de propiedad. No obstante, se dan casos en los que se omite esta información generando un problema y poniendo en riesgo nuestra compraventa.
¿Cómo puedo realizar este trámite?
Lo puede hacer el comprador por su cuenta o solicitar los servicios de un notario. El Registro Público de la Propiedad es una institución que da publicidad a los actos que la ley exige, como lo es la inscripción de los gravámenes o cargos con la finalidad de otorgar la certeza y seguridad necesarias tanto a los titulares del inmueble como a terceros, en este caso el comprador.
Muchas veces realizar un trámite significa enfrentarnos a toda una burocracia y perder nuestro tiempo debido a la complejidad y falta de conocimiento de las normas, sin embargo la realización de este procedimiento es sencillo y vale la pena esperar unos días a tener el certificado de libertad de gravámenes en nuestras manos para saber el estado que guarda nuestra propiedad.
Verificar que no existan adeudos fiscales sobre el inmueble
Cada estado de la República fijará los impuestos fiscales. Para verificar que no existen adeudos fiscales sobre el inmueble se debe de solicitar un certificado que acredite que no existen adeudos de agua y de predial, el primero se solicita ante la Comisión del Agua y el segundo ante la tesorería del estado donde se localiza el inmueble. Lo anterior no impide que se puedan solicitar otros recibos como el de luz y el del teléfono, con el fin de saber si la propiedad cuenta con estos servicios y si no se tienen adeudos pendientes.
Contrato de compraventa
El contrato de compraventa es un acuerdo de voluntades pactado entre el comprador y el vendedor en el cual se establecen por escrito las condiciones de la operación y sus características, y además incluye la definición precisa de otros elementos que se consideran importantes para evitar que al momento de la celebración de la Escritura Pública, en presencia del notario, se quieran cambiar las condiciones de venta. También el contrato de compraventa servirá como un medio de protección para obligar a que se cumpla lo que en principio se haya pactado. El contrato de compraventa se le entregará al notario y será la base para que se elabore la Escritura Pública de compraventa. Dicho documento no se anexará a la escritura ya que en ésta ya constarán los términos de la operación.
La visita al notario
Se debe acudir con un notario público de la ciudad donde se localice el inmueble para que proceda a la realización de todos los trámites y prepare la Escritura Pública en la que constará la compraventa. Él se encargará de reunir todos los elementos necesarios para la celebración de dicha operación.
Es importante que exista un avalúo del inmueble, con este se determinará cuál es el precio real del inmueble que se pretende comprar así como la cantidad a pagar por concepto de impuestos, mismos que corresponden a un porcentaje del valor total del inmueble.
Una vez que se tramiten los requisitos, se elabore la Escritura Pública y se paguen los impuestos, el vendedor y el comprador firmarán de común acuerdo el documento y se habrá cedido la propiedad al comprador.
Posteriormente el notario enviará una copia del documento para que se inscriba en el Registro Público de la Propiedad y se haga la anotación del cambio de propietario.
Los impuestos y los gastos
¿Qué paga cada quién?
Por cuenta del comprador correrán los gastos que se generen por la transmisión de la propiedad y los honorarios del notario, el impuesto de adquisición (dicho impuesto se conoce de diferentes maneras, por ejemplo, en algunos estados se le llama impuesto de adquisición, o de traslado de dominio).
A cargo del vendedor correrá el pago del Impuesto Sobre la Renta (ISR) que se aplica si el inmueble tiene fines comerciales. Si se trata de una propiedad con uso habitacional y el vendedor acredita que ha vivido en ella durante un mínimo de dos años quedará exento de pago. Esto lo puede comprobar con recibos de teléfono, estados de cuenta de tarjetas de crédito, recibos de luz, etcétera.